Rosamar Prieto: «Hay más PolicÃa incluso de la que se ve para la seguridad en Semana Santa»
Escrito por Aurora Flórez
Viernes 26 de Febrero de 2010 07:27




Rosamar Prieto-Castro, delegada de Fiestas Mayores. El Ayuntamiento retirará este año las sillitas plegables de lugares en los que supongan peligro, afirma la delegada, quien, por otra parte insiste en reivindicar un espacio abierto en la Carrera Oficial para los que no tengan posibilidades
—Empecemos por las sillitas de los chinos...
—En ningún momento he dicho que las sillitas de los chinos sean ilegales. Si fuera asà no habrÃa que arbitrar ningún tipo de medidas. Sà hay que ver la fórmula para afrontar que en Semana Santa ocupan la vÃa pública. Ya se planteó el año pasado, tuvimos una reunión inmediatamente después de la Feria, con cuestiones que se habÃan ido viendo, y ésta era una de ellas, por razones de seguridad. En principio no hay norma que cubra su retirada pero por razones de seguridad hay que delimitar los lugares en los que no pueden estar.
—¿Y qué va a hacer el Ayuntamiento?
—No va a determinarse en principio ninguna sanción, pero sà su retirada de la vÃa pública cuando estén en plazas o en medio de la calle. Hay que quitarlas o pedir que los usuarios las retiren voluntariamente. En esto contamos con la buena voluntad y la colaboración de los ciudadanos, porque asà es como se han desarrollado siempre las fiestas grandes en Sevilla, una ciudad que si de algo sabe hacer bien es moverse en las bullas y en las grandes concentraciones en la calle. En principio ésa es la idea, a falta de un par de reuniones del Cecop para concretar las medidas, ya que no es lo mismo las sillitas pegadas a la pared que en medio de los cruces de calles o en las plazas, donde se pueden presentar de forma masiva un grupo de gente corriendo y se conviertan en un peligro.
—Ya se produjeron el año pasado en la Madrugada un par de situaciones que, aunque más leves, recordaron las «carreritas» de 2000...
—Desde ese año el Ayuntamiento está muy pendiente, de la seguridad. El año pasado hubo un conato de incidente y la gente se asustó, pero sólo sólo fue eso porque la situación está muy controlada. Hay más PolicÃa incluso de la que se ve y de la que parece. A veces, la Madrugada es muy complicada, falta luz y también hay mucha gente que lleva muchas horas en la calle no sólo dedicada a la vida contemplativa y eso también influye. Y frente a ello, existe una colaboración tremenda entre las delegaciones implicadas, las hermandades, el consejo y los delegados del dÃa, además de la de los propios ciudadanos, para evitar cualquier incidente, aunque siempre hay grupúsculos que son los que crean problemas.Repito que todo está controlado, aunque a los dispositivos no hay que darles publicidad tampoco montar grandes aparatos visibles que crearÃan mayor preocupación.
—La idea del Consejo de reubicar la Carrera Oficial en la Magdalena ¿cómo se ha visto en Fiestas Mayores?
—El Consejo está viendo posibilidades. Ni desde Fiestas Mayores ni desde el Ayuntamiento se ha estudiado aún. No me atrevo a opinar, aunque sà repetir que el Ayuntamiento sigue reivindicando la ampliación de la Carrera Oficial, que nos da igual que se llame ampliación que modificación. A lo largo de los años se ha ido modificando porque la ciudad va cambiando, aumenta el número de habitantes, de visitantes,.. y no pasa nada cuando hay que modificar una cosa. El Ayuntamiento también tendrÃa en cuenta, en un supuesto de modificación, que hubiera un espacio libre y abierto para gente que no tiene posibilidades de tener una silla y pueda ver la Semana Santa en la Carrera Oficial, y de camino reubicar sillas que hay que quitar de otros sitios porque están excesivamente concentrados.
—¿No querÃa acceder todo el público a ese espacio gratis en plena Carrera Oficial?
—Todo el mundo igual no, porque estar en un sitio quieto viendo las cofradÃas no es lo más divertido. Sà es bueno para gente que tenga dificultades para moverse, que es de lo que se trata, la gente joven y la que puede ir de acá para allá sabe que es mucho más bonita la Semana Santa en sitios determinados más que en carrera oficial. De todas formas, es un espacio que se reivindica desde el tiempo de Gonzalo Crespo como delegado, quien planteó la ampliación de esa área abierta. Ese espacio no se llenarÃa de sillas, o sólo tendrÃa parte para ellas, incluso del propio Consejo.
—¿La eliminación de sillas termina con estas 512 o se prevé llegar a más?
—La licencia de ocupación de la vÃa pública parte de la Gerencia de Urbanismo. Otras veces hemos estado más informados por parte del gerente por ser Fiestas Mayores la delegación que más relación tiene con las Hermandades, el Consejo y el Cabildo, pero de momento, lo que sabemos es que alrededor de 500 sillas, de la Campana, Sierpes y Plaza de San Francisco se retiran en una primera actuación fundamental para cumplir con las medidas reglamentarias de seguridad y acceso. Nunca ha salido de Fiestas Mayores la cifra de 7.000 sillas a eliminar. Lo idóneo es intentar que para otro año se intente satisfacer a esas personas que se han quedado sin espacio en la Carrera Oficial.
—¿Cómo ve la incorporación de nuevas hermandades a la Carrera Oficial en relación a su incidencia en la calle?
—Es complejo. La ciudad, en Semana Santa, está prácticamente copada, no sólo la Carrera Oficial, los palcos y las sillas, que se interrumpe el tráfico del tranvÃa, y presenta obstáculos, sino que se extiende a los barrios. A Fiestas Mayores nos gusta la Semana Santa en su máximo esplendor, y cuantas más hermandades mejor, pero, en el papel del Ayuntamiento, hay que conciliar otros intereses de determinados ciudadanos que también tienen su derecho a quejarse de que no pueden llegar a sus casas, de que el tráfico esté cortado o de que no puedan entrar su coche en su aparcamiento. Hay que tenerlo en cuenta, porque cada vez son más cofradÃas, más dÃas con las vÃsperas. A mà personalmente y como delegada de Fiestas Mayores, por ejemplo, me gusta que haya entrado en la nómina del Sábadi para su estación de penitencia a la Catedral la Hermandad del Sol, donde han trabajado intensamente. Pero como ayuntamiento a más cofradÃas, más problemas.
—¿Hay clasismo en la Semana Santa?
—Creo que no. La Semana Santa es una fiesta tomada por el pueblo, que la vive intensa y directamente en la calle. Pienso que las hermandades realizan una labor de articulación de la sociedad impresionante. Además, el 95 por ciento de ellas acogen a todo tipo de gente, de diferentes extracciones sociales, de distintos niveles económicos, y eso es muy positivo. Se unen en torno a algo que tienen en común y eso se refleja en la cofradÃa en la calle.
—¿Y machismo en las hermandades?
—Aún hay tres que no incorporan nazarenas, pero creo que poco a poco lo irán solucionando, entre otras razones porque las mujeres somos el 50 por ciento de la población, y tenerlo marginado es absurdo. Es un mundo machista, sÃ, porque el mundo, en general, es machista, a pesar del papel tan importante que juegan las mujeres en las hermandades.
—Por último, mire a la Semana Santa de 2010
—Que puedan salir todas las cofradÃas. De entrada, que no llueva.