Escrito por Aurora Flórez Domingo 26 de Febrero de 2012 14:46

El dinero, un estudio y los términos de la cesión al Consejo relentizan la recuperación del inmueble
Los seis años que lleva cerrada la antigua iglesia de San Hermenegildo parecen eclipsar los casi cuatro siglos y medio de existencia de esta joya arquitectónica perteneciente al patrimonio municipal, un inmueble que ha sido sede docente, religiosa, sanitaria, militar, polÃtica y cultural, y que corre el peligro de venirse progresivamente abajo entre cantos de sirena y de buena voluntad, a pesar del ferviente deseo del Consejo de Hermandades y CofradÃas de conseguirlo para sede conjunta mediante una fórmula de cesión, que para el órgano de las CofradÃas debe ser la «máxima», porque en otro caso desistirÃa de su intención, con pasos que van anunciándose pero que, por el momento no llegan a concretarse en una solución definitiva con los términos claros para todas las partes. Hace falta dinero para pagar un estudio previo a una futura rehabilitación del edificio, que necesita una intervención urgente en su cubierta de madera, del siglo XVIII, y en las filtraciones de los lucernarios.
La realidad sigue siendo cruda para el edificio, ubicado en pleno centro de Sevilla, en plena «milla de oro» cofradiera, al que también quiso optar en su dÃa la Junta para uso permanente de una exposición sobre el parlamentarismo, y que incluso llegó a aprobar en 2008 una partida de medio millón de euros para ello.
En esta media docena de años de abandono se ha ido agravando el mal estado que provocó su cierre, rubricado por un informe de técnicos municipales que ahora, tras el cambio de gobierno municipal, no aparece y que sea necesario para elaborar el proyecto de intervención. Por ello, hace tres meses se pidieron a la Junta los datos, que posea, dado que, además de ser Bien de Interés Cultural, fue Parlamento de AndalucÃa, para poder avanzar en este sentido. A ello se añade la falta de dinero por parte de todas las partes implicadas para emprender la recuperación de San Hermenegildo.
Asà lo reconoce el delegado de Fiestas Mayores, Gregorio Serrano. «Hacen falta fondos para realizar un estudio sobre la rehabilitación». Eso es lo perentorio, pero, en cuanto a la cesión al Consejo de CofradÃas, a pesar de la disposición del Ayuntamiento, el delegado indicó que existen más dificultades porque «la tramitación legal se dificulta por su alta catalogación, ya que está declarado Bien de Interés Cultural». Reconoce Serrano los dos problemas principales: el del dinero para el estudio —aparte del que se necesitará posteriormente para emprender la restauración— y el de Ãndole legal, que implica la autorización de un cambio de usos por parte de la Junta».
«La situación es “de stand by” hasta que se decida si se paga el estudio, para el que el Ayuntamiento no tiene presupuesto, aunque se estudiarÃa la colaboración de la Gerencia de Urbanismo en aportar algo», indicó el delegado. Serrano aprovechó para arremeter contra el pasado gobierno socialista, que no aprovechó algún montante de los planes 8.000 ó 5.000 para dedicarlo a San Hermenegildo y permitir que siguiera cerrado.
El paso siguiente, si todo marchara como es deseable, serÃa la cesión «por el máximo tiempo que permita la ley» del edificio al Consejo, a la que el equipo de gobierno popular está dispuesto, y que el hoy alcalde, Juan Ignacio Zoido, llegó a prometer. En cualquier caso, Serrano reiteró la disposición a seguir dialogando con el Consejo de CofradÃas, a falta de papeleo y del estudio , «serÃa quien pagarÃa la rehabilitación».
Por su parte, el presidente del Consejo de CofradÃas, Adolfo Arenas, indicó que están pendientes de que el Ayuntamiento aporte documentos exactos de planimetrÃa para la primera etapa —el estudio, minucioso y detallado—, aunque todo parece indicar que los presupuestos para una primera etapa de los trabajos no serán muy altos». «En segundo lugar —dijo— es vital también que el Ayuntamiento prepare lo que podrÃa ser una propuesta, un primer borrador o un documento de trabajo de cómo podrÃa ser la cesión. Dependiendo de los términos de esa cesión estará nuestro interés más volcado o no con San Hermenegildo. Lo ideal serÃa entre 60 y 70 años, porque si no, no nos interesa, porque hay que tener en cuenta el mantenimiento durante ese periodo y los “beneficios” de explotación».
Otro tema a considerar, sin duda, es el uso y cómo articularlo. Una cuestión que el Consejo espera quede clara, toda vez que se habló de usos compartidos.
En cuanto al plano crematÃstico, Arenas habló de buscar sponsors para recuperar el edificio, «porque el destino prioritario del dinero que recibimos en estos momentos crÃticos son las necesidades perentorias de nuestras hermandades y alrededores».
El arquitecto Francisco Granero, experto en patrimonio y encargado también de la rehabilitación de Santa Catalina, que ha inspeccionado San Hermenegildo, describe las diferentes patologÃas que sufre el edificio, centrándose en las que requieren reparación más urgente. Esto es, las cubiertas, con caÃda de tejas y hundimiento del tablero del tejado. Los lucernarios, con vidrieras más o menos contemporáneas, también presentan mal estado y filtraciones de agua. El deterioro de ornamentos de piedra natural es patente, la fachada presenta fisuras y deterioros en carpinterÃa y cerrajerÃa.
«Lo principal en este momento —recalca Granero— es actuar en la madera de la cubierta, original del siglo XVIII, cuya estructura elÃptica se asemeja a la de la cúpula del Baratillo», de dimensiones más pequeñas y en la que intervino el arquitecto. La madera, además, ha sufrido el ataque de la humedad y de xilófagos y presenta grietas. «Son patologÃas importantes, pero no complejas», aclara.
Asà pues, para uso del Consejo, lo primero serÃa restaurar las cubiertas de madera y consolidar el edificio, para, tras ello, emprender una distribución de espacios para los usos a los que se destine.
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