Escrito por Feliciano Fernández González Domingo 20 de Junio de 2010 14:50

Hace muy pocos días, la Hermandad de la Esperanza de Triana rechazó por abrumadora mayoría la invitación hecha a la Corporación para que el Stmo. Cristo de las Tres Caídas viajara a Madrid para formar parte del Vía Crucis presidido por S.S. el Papa con motivo de las Jornadas de la Juventud a celebrar en dicha capital en Agosto del próximo año.
Habían transcurrido poco más de 24 horas cuando un medio de prensa escrito, se hacía eco del disgusto que había provocado en el Señor Arzobispo, la decisión tomada por la Hermandad.
Quizás hubiera que hacer algunas matizaciones que, tal vez, ayuden a comprender mejor el porqué de dicha resolución. Se ha insistido mucho, como principal argumento por el sí, el que era la propia Iglesia a través de nuestro Arzobispo el que hacía la citada petición y que había que aprovechar el tirón popular de nuestras Imágenes, para engrandecer y dar una faceta evangelizadora aún mayor, a un acto de Culto dirigido a muchos miles de jóvenes de todo el mundo.
Con estas premisas parece que tiene poca justificación el no dado en aquel Cabildo, parecería que la Hermandad habría cometido un gran error. Si esto hubiera sido así, si se hubiera pedido la Imagen del Stmo. Cristo para dicho acto de culto, quizás la decisión hubiera sido otra bien distinta. Pero lo que menos gente sabe y lo que, por supuesto no salió a relucir en la información dada en el mencionado periódico, es que no se pretendía que fuera, solamente, el Cristo a Madrid sino que fuera el paso entero con sus costaleros y con sus músicos, y esa ya es otra historia.
El Cristo que es lo único importante, podría haber ido a Madrid y se podría haber trasladado en unas andas sencillas hasta el lugar de la celebración y prepararsele un digno altar en la Estación que le correspondiera en el Vía Crucis. Y para ello no se necesitaría ni el paso ni los costaleros ni los músicos. ¿O es que lo que se pretendía, en realidad era hacer una “representación” de nuestra Semana santa por las calles de Madrid y en pleno mes de Agosto?.
No parece de recibo que, cuando desde la misma Iglesia se reclama el que sepamos distinguir lo religioso de lo profano y que se insista en el carácter religioso de nuestras manifestaciones de culto, frente al aspecto cultural que se le quiere dar desde otras instancias, la Hermandad pusiera al Stmo. Cristo como excusa para recrear un remedo de Madrugada fuera de tiempo de lugar y de tono. Por una vez, en mi opinión, en Triana reinó la cordura.
| < Anterior | Siguiente > |
|---|